No es conveniente hacer rituales porque los resultados de mover esas energías pueden traer repercusiones al bebé...mucho más si lo que hacemos son limpiezas, ya que el proceso interno de depuración que hacemos para eliminar nuestra negatividad puede pasarle a él al estar unido a nosotros.
Nuestras emociones, sentimientos y pensamientos también se transmiten, por lo tanto es mejor llevar un buen embarazo donde nuestro estado de ánimo sea siempre favorecedor para que pueda después tener una vida armoniosa y rodearlo siempre de amor y cariño.
En cualquier caso, si hay un trabajo hecho en nuestra contra y estamos en estado, lo conveniente es buscar métodos que ayuden a eliminar nuestras malas energías de forma más superficial como pueden ser baños o sahumerios, y trabajar nuestra actitud mental con pensamientos positivos... Del trabajo de limpieza para desarmarlo puede encargarse siempre otra persona de nuestra confianza que sepamos que está bien centrada y SIEMPRE extremar al máximo nuestras protecciones a través de visualizaciones pidiendo por los dos.
Esa es la explicación de por qué no se deben hacer rituales en estado de gestación. Hay un contacto demasiado directo con esa nueva vida y un intercambio directo energético con el bebé.
Sí podemos, en cambio, pedir ayuda a los seres de luz ya que ellos buscarán siempre la mejor fórmula para solucionar nuestros problemas, internos o externos, sin poner en riesgo la salud física o mental de nadie.
Nuestras emociones, sentimientos y pensamientos también se transmiten, por lo tanto es mejor llevar un buen embarazo donde nuestro estado de ánimo sea siempre favorecedor para que pueda después tener una vida armoniosa y rodearlo siempre de amor y cariño.
En cualquier caso, si hay un trabajo hecho en nuestra contra y estamos en estado, lo conveniente es buscar métodos que ayuden a eliminar nuestras malas energías de forma más superficial como pueden ser baños o sahumerios, y trabajar nuestra actitud mental con pensamientos positivos... Del trabajo de limpieza para desarmarlo puede encargarse siempre otra persona de nuestra confianza que sepamos que está bien centrada y SIEMPRE extremar al máximo nuestras protecciones a través de visualizaciones pidiendo por los dos.
Esa es la explicación de por qué no se deben hacer rituales en estado de gestación. Hay un contacto demasiado directo con esa nueva vida y un intercambio directo energético con el bebé.
Sí podemos, en cambio, pedir ayuda a los seres de luz ya que ellos buscarán siempre la mejor fórmula para solucionar nuestros problemas, internos o externos, sin poner en riesgo la salud física o mental de nadie.