miércoles, 28 de abril de 2010

Recordar los sueños


Todos hemos tenido sueños que, por un motivo un otro, han dejado una huella especial en nuestra mente, o nos han llevado a tomar determinadas decisiones en momentos concretos de nuestra vida. A menudo hay sueños que se repiten, como si nuestro subconsciente quisiera comunicarnos algún mensaje "del otro lado" que necesita ser escuchado.

Sin entrar a valorar a qué tipo de sueños es preciso prestar más atención y a cuales no, si es cierto que muchos de ellos son simples ecos de nuestro día a día, del estado de vigilia, mientras que otros parecen contener un significado o representar una situación concreta relacionada con nuestra vida. A continuación voy a exponer una serie de consejos sencillos y prácticos para conseguir recordar los sueños, lo que nos puede ayudar a analizar su significado o el por qué de determinadas imágenes.

El análisis de los sueños es utilizado no sólo a un nivel esotérico o interior, sino también a nivel médico y psicológico. Por ejemplo, en la antigüedad, los antiguos griegos asociaban el dragón con Zeus, por lo que soñar con uno de estos animales representaba, de un modo genérico, riqueza y poder (aunque dependiendo del contexto el significado varía muchísimo). A nivel psicológico, en cambio, en la actualidad se asocia el dragón con la lucha interior, nuestro propio ego y nuestros miedos internos. Sin embargo, más allá de estas interpretaciones genéricas, cada uno tenemos un mundo interior subjetivo y nuestra propia simbología, por lo que en cada caso habrá que tener en cuenta el sueño de un modo global para poder considerar su posible significado.

Para recordar algún sueño que nos llame especialmente la atención podemos seguir estas sencillas pautas:
  • Colocar un trozo de papel y un lápiz cerca de la cama. De este modo, al despertar, podremos anotar en el papel aquellas imágenes o sensaciones que más nos han llamado la atención del sueño. A medida que pasa el día, los sueños se suelen ir desvaneciendo en nuestra memoria, especialmente debido al ajetreo diario de nuestra mente, por lo que tomar unas notas sencillas al despertar nos ayudará a recordarlo.
  • Prestar especial atención a los sentimientos. La simbología onírica puede ser muy enrevesada y estar muy influida por las preocupaciones diarias. Sin embargo, las sensaciones que nos transmite cada sueño a menudo hablan más que los símbolos.
  • Al despertar, podemos hacer un breve análisis del sueño y de las imágenes y sensaciones que recordamos. De este modo, el sueño se fija en la memoria y será más fácil recordarlo a lo largo del día.

En definitiva, se trata de ideas muy sencillas, pero que sin duda nos van a ayudar a recordar mejor ese sueño que se viene repitiendo desde hace tiempo, o a aprender a escuchar nuestros propios mensajes interiores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario